martes 5 de febrero de 2008

El agua en Costa Rica

Quírico Jiménez M qjimenez@esph-sa.com

Ingeniero

El agua en Costa Rica

Pago ridículo y desatención a proteger un recurso vital

Conozco muy bien la gravedad del problema que se ciñe sobre uno de los recursos naturales más importantes para la vida: el agua. La anarquía reinante en su gestión es responsabilidad tanto de las instituciones de gobierno como de todos sus habitantes. Lamentablemente, a la hora de pedir cuentas sobre ella, parece que son pocos los que realmente están interesados en buscar una solución viable al problema. Ello me ha llevado a pensar que, pese a que algunas zonas del país son una “fábrica de agua”, dadas nuestras condiciones climáticas, lo que se paga por su uso es absolutamente ridículo y así nos hemos desentendido de su protección.

El agua es un bien de dominio público, que por ética y solidaridad debería estar fuera del comercio de los seres humanos, aunque no de los servicios públicos. El recurso debe verse como motivo de seguridad nacional y de supervivencia, tanto de la población como de los ecosistemas. Bendito Dios que nos premió con un recurso natural tan abundante, al que no hemos correspondido con cuidarlo, protegerlo, valorarlo ni gestionarlo adecuadamente. ¿A quién beneficia la anarquía existente en el manejo de este recurso? ¿Será por esto que se tomó como caballo de batalla en la discusión del referéndum y hasta del TLC? ¿Seremos capaces de gestionarlo después de ratificado el TLC para que no se convierta en lucrativo negocio para unos pocos, más de lo que es hoy?

Nada de cuentos. Quizás por esta situación hasta me aventuré, como diputado, a proponer que la nueva ley de recurso hídrico, expediente 14.585, que discutimos por cuatro años, formara parte de la agenda de implementación del TLC; lamentablemente, este Gobierno paró toda discusión sobre este importante proyecto al mandarlo a una comisión externa a la Asamblea Legislativa, pese a ser un proyecto dictaminado en comisión. ¿Por qué tanta dilación en su discusión si el país y el mismo recurso necesitan con urgencia su aprobación? A mí que no me vengan con el cuento de que el proyecto es muy ambientalista.

No quiero ser mal pensado, como para creer que las trasnacionales comercializadoras del agua están esperando la ratificación del TLC para buscar alianzas estratégicas con las empresas nacionales que comercian de diferentes formas con este líquido y que obtienen jugosas ganancias. El canon que pagan estas empresas por el aprovechamiento del agua, aprobado por el Minae el año antepasado, sin duda aún será insuficiente, pese a ser un paso importante para obtener recursos que ayuden a gestionar el recurso.

Finito y vulnerable. El agua es patrimonio de todos los costarricenses, es el motor del desarrollo económico, social, ambiental y de salud para los ticos y su biodiversidad. Un sinfín de estudios y publicaciones han mostrado la preocupación sobre este tema, para el cual no se vislumbra solución a corto ni a mediano plazo, pues no existe interés de la clase política del país para sentarse a negociar una salida viable y permanente al problema.

Tal parece que todavía no ha quedado claro que el agua es un recurso finito y vulnerable, en el umbral de convertirse en la categoría grave peligro de extinción. O será que queremos llegar a lo expuesto por Amy Goodman, presentadora deDemocracy Now , el 11 de diciembre del 2007, cuando titula un artículo, cuya lectura recomiendo, “De las guerras por el petróleo a las guerras por el agua”.